martes, 26 de enero de 2016

AHORA EMPEZAMOS

Cuando se nos plantea desde la biblioteca de nuestro IES trabajar sobre la diversidad, se nos ofreció la idea de trabajar sobre los poetas raros, sobre los malditos, que Paul Verlaine había nombrado por primera vez en Les poètes maudits de Sáftsàck en 1988.

Pero los poetas malditos no son sólo aquellos seis que él nombró (Tristan Corbière, Arthur Rimbaud, Stéphane Mallarmé, Marceline Desbordes-Valmore, Auguste Villiers de L´Isle-Adam y él mismo, el pobre Lelian. Baudelaire ya definió en su poema Bendición, de Las flores del mal.

Leimos que decía Shakespeare que "El poeta es el espía de Dios", quizás porque es el único capaz de llegar a vislumbrar esas zonas oscuras, terribles, del alma humana, en el que la mirada de un no poeta no puede traspasar nunca.

Seguro que todos estamos de acuerdo en decir que era maldito Eduardo Haro Ibars, Leopoldo María Panero. Pero no todos se acuerdan de Carlos Oroza, el poeta gallego de la Generación beat muerto el pasado noviembre, y que tal vez era el último bohemio.

Fue maldito el escritor vallisoletano naturalista Remigio Vega Armentero. ¿Acaso no fue maldito Rafael Cansinos-Assens, que nunca aprendió a escribir mal? ¿No lo fue Emilio Carrere, liróforo de la poesía maldita española? Capitanes los dos de la poesía maldita española, que debe contar en su nómina con Eliodoro Puche (al que se le cayó la h de su nombre entre Murcia y Madrid), Eugenio Noel, Alejandro Sawa, y Pedro Luis de Gálvez, Álvaro Retana, que escribía novelas verdes muy verdes, el asesino Alfonso Vidal y Planas, Xavier Bóveda, Joaquín Dicenta, al que le salvó el teatro. También el más joven Guillermo de Torre, y Gómez Carrillo, que bebió periodismo y sobre todo Armando Buscarini, y Andrés Carranque de Ríos?

Faltaría Gonzalo Torrente Malvido, y sobre todos ese goliardo que no fue Juan Ruiz, Arcicpreste de Hita. ¿Y Cervantes: fue maldito? Al menos para Lope y todos los suyos. Y para él y para nosotros por rompedor.


Y Luis Cernuda, y  Aníbal Núñez. Y cuanto más buscamos, más podemos encontrar.